viernes, 30 de septiembre de 2011

Fieshhhta!

Ciao a tutti! 

Hoy os escribo desde mi balcón, sentada en el suelo, apoyada en los barrotes marrones y con una taza de café al ladito, todo muy romántico, lo sé. Pero hoy la entrada no va de romanticismos, va de las fiestas que hemos tenido estos últimos días. Como os dije en el post anterior, el jueves nos fuimos a Padova esperando tener la fiesta padre, así que para empezar bien la noche preparamos una cenita con María y Sara y, obviamente, no faltaron las patatas de Natxo, la receta que ya se ha convertido en el plato estrella del erasmus. Debíamos coger el tren de las 10.30 en la estación de Mestre, pero ya sabéis, vinito por aquí, risas por allí y la confianza en coger un tren que pasara más tarde nos hizo perder el que, al parecer, era el último tren que nos llevaba a Padova. Total que una vez en la estación y habiendo comprado el billete, así de listos somos, tuvimos que esperar al bus que nos llevaba a Piazzale Roma para coger un bus que nos llevara a Padova, según nos dijo una adorable señora que incluso hizo dedo para que algún buen hombre nos llevara a Padova por la cara! jajaja Cuando llegamos a Piazzale Roma preguntamos en información y nos dieron la malísima noticia de que ya no habían buses en dirección a Padova y nos enviaron a la estación de Santa Lucía para comprobar si quedaban trenes que fueran en nuestra dirección. Ya sin esperanzas de poder ir a la fiesta padre llegamos a la estación y vimos que el tren de Howarts pasaba antes por Padova, así que pa' arriba que nos fuimos, conscientes de que nuestro billete no valía para el tren del andén 9 y 3/4. Cómo no, cuando el tren se puso en marcha surgieron dos revisores de la nada ycomenzaron a pedir los billetes a lo que nosotros respondimos sacando la cabeza por la ventanilla cual perrillos, consiguiendo así que no nos multaran. Pero cuál fue nuestra sorpresa cuando en Mestre el tren paró y nos hicieron cambiar de tren, subiendo en uno en el que había tres carabinieri, que durante el recorrido vinieron a vernos las caras, pa' ver si tramábamos algo, aunque encontraron mayor divertimento en el compartimento contiguo, en el que dos se lo estaban pasando molto bene. Cuando por fín llegamos a nuestro destino, pasenado por las calles hasta llegar a la plaza donde estaban el resto de erasmus españoles nos dimos cuenta de que no había nada abierto, es decir, de fiesta na'! jajajaaja Resulta que en Padova para salir de fiesta o vas un miércoles o no hay ni un bareto pocho abierto... Pero como a nosotros noa hace falta bien poco pa' montar un fiestón, lo pasamos genial y al día siguiente estábamos todos pal arrastre, sino preguntadle a Paula! jajajaajaja 

El viernes era el Venetonight, lo que en un principio pensamos que sería como la noche blanca en España, pero que resultó no serlo. Se trataba de una serie de grupos de debate en bares y cosas por el estilo durante el día y una fiesta en el puerto de San Basilio por la noche. Así que quedamos para cenar en Santa Margherita y los que sobrevivimos al jueves por la noche nos fuimos en busca de la fiesta. Y pa' allá nos fuimos María, Sara y yo caminando y charrando en busca del local, consiguiendo perder al resto del grupo y llegando a Piazzale Roma sin encontrar ni rastro de fiesta, así que nos sentamos en Piazzale a esperar al bus que nos llevara a casa y estuvimos un rato (hasta las 2.30 o así) charrando. 

El sábado fue la fiesta de inicio del curso académico en PopCorn y la cenita de inauguración de la casa de María y Sara que, como buenas asturianas que son, nos hicieron unos escalopines al cabrales que estaban pa' chuparse los dedos. Después nos fuimos a la discoteca, en la que tuvimos que hacernos una tarjeta de socio, que nos costó 5 euros, para poder entrar, pero que nos permite la entrada gratuita a todas las fiestas que organicen. Como no es extraño en tierras italianas, la música que pusieron en la fiesta fue el clásico chunda-chunda que acaba por darte dolor de cabeza y, además, hacía tanto frío que en la barra utilizaron los dedos de mis pies como cubitos de hielo (normal que luego me pasara 3 días a ibuprofenos! jajajaaja)

El domingo nos fuimos de excursión a Murano, resultando ser un poquillo frustrante, ya que parece Venezia, pero en pequeñito, con unas esculturas en las calles un tanto estrambóticas. Eso sí, nos comimos unos helados nada más bajar del vaporetto y luego nos fuimos a cenar al MacDonalds de Venezia, porque las señoritas tenían mono de hamburguesa! jajaja 

El miércoles, por fin, Núria nos invitó a su casita a cenar y nos hizo pa amb tomaca, tortillas de patatas y pizza. Paula, Nuria y Sara llevaron unas cookies que estaban de vicio y nosotros llevamos un tiramisú. Sólo diré que en la vuelta a casa despertamos a toda Venezia y parte de la región del Veneto con nuestras olas, nuestro flamenco y nuestro "yo no quiero agua". Además, también hicimos flipar a más de un veneciano con nuestras fotitos to' sersys to' porno y el inglés británico de Sara! jajajajaja Ejjjjjjcusssemiii, takeee a photuuu! 

Hoy también nos vamos de fiesta, pensaréis que sólo me voy de parranda y no es cierto, también voy a clase diariamente, pero eso no tiene emoción, aunque diré que es cierto que hay gente que no tiene sitio para sentarse y se sienta en el suelo para dar clase, yo he sido una de esas personas... jajajaja

Ciao!


1 comentario: